lunes, 5 de enero de 2015

Al monje franciscano Guillermo de Ockham se atribuye el principio filosófico y metodológico que lleva su nombre. Nació en Inglaterra sobre el año 1280 y murió en 1340. Durante su vida estuvo bajo la protección de Luis IV de Baviera. En realidad dicho principio filosófico no es de su cosecha sino que lo rescata de la filosofía griega. Aquí tenemos otra de las numerosas aportaciones del cristianismo medieval al pensamiento precursor de la ciencia occidental. Decía Guillermo: "entia non sunt multiplicanda praeter necessitatem", "no hay que multiplicar los entes sin necesidad". Debe optarse, por tanto, por la explicación en términos del menor número de causas. En ciencia se utiliza para el desarrollo de modelos teóricos. Entre dos modelos que predicen con similar exactitud los hechos se debe optar por el más sencillo.



Ludovico IV de Baviera.

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